OVACIÓN Opinión Cultural

OVACIÓN Opinión Cultural
Se publica en El Deber los sábados
Contiene comentarios y notas sobre la actividad artística que se lleva a cabo en Santa Cruz de la Sierra y Bolivia

domingo, 15 de mayo de 2011

OVACIÓN 053 Pieter De Raad - Renato Estrada

En en Centro Cultural Simón I. Patiño se presentó un luthier, afinador de pianos, pianista, compositor y psicólogo. Tocó el piano, cantó, relató y describió. Pero sobre todo, transmitió con elocuencia sus grandes dimensiones humanas.
Pieter De Raad
Un testimonio musical de vida y afectos
  En un acontecimiento muy singular, ideado por el trompetista Erick Cuevas, se presentó Pieter De Raad, pianista holandés avecindado hace mucho en Samaipata. La singularidad de la reunión radica en la gran calidad técnica y expresiva del pianista y  el hecho de que el público tuvo la oportunidad de conocer su amable personalidad, a través de amenos relatos y descripciones que con entusiasmo y mucho humor, del bueno, ofrecía el artista entre piezas del programa.
  Pieter De Raad afirma con una humildad ejemplar, no ser un pianista profesional. Se considera aficionado y vamos a respetar su posición. Pero no puede dejar de decirse que luce los atributos más caros del músico profesional. Conforma su programa con piezas cuya dificultad técnica es capaz de resolver eficientemente y eso le permite expresar su poesía interior con un dominio admirable de los tempos, el caudal de sonido y la dinámica de sus versiones. Muchos de los pianistas profesionales bolivianos seguramente se sonrojarían ante la gran calidad de este holandés aficionado, que nos regaló la música barroca de Bach y Haendel iluminada por una visión libre y fresca, diríamos “samaipateña”; el tango de los argentinos Piazzolla o Gardel, un poco rígido, holandés al fin, pero lleno de sentimientos y lo más atractivo, varias composiciones del pianista como “escapadito” o “Tiluchi” que son unas estampas testimoniales, inspiradas en el paisaje natural del valle tibio y acogedor y la graciosa idiosincrasia de sus alados y bullangueros vecinos; “Consuelo 1” y “Consuelo 2”  representan los afectos y la solidaridad que une a De Raad con acontecimientos y personajes del mundo que han tocado sus fibras más personales. 
 En su obra musical, De Raad vuelca su formación y experiencia académicas en la exploración de sonoridades tradicionales por momentos, pero también en la disonancia contemporánea, para elaborar un discurso muy emotivo que marca con claridad su estilo. Se advierten, sobre todo cuando canta además de tocar, algunas reminiscencias del rock balada de los setentas que nos transportan a esos fecundos años de la juventud idealista.
  Pero como se dijo, no hubo sólo música. Pieter, que tiene estudios en psicología dice: “Prefiero afinar instrumentos que afinar personas” o “Los amores de mi vida son mi esposa y el piano; a ambos los toco todos los días”, en una muestra de un fino humor que mezclado con relatos sabrosos, traslucen la rica personalidad y la filosofía de un hombre que sin pretensiones intelectuales, realiza un profundo análisis de su entorno material y humano y se manifiesta con la contundencia del amor por su tierra samaipateña.   
  Un detalle revela cierto desencanto en De Raad: es que con la generosidad de todo hombre grande, ha intentado trasmitir sus conocimientos técnicos y artísticos a alguna juventud boliviana que él sabe necesita de horizontes superiores y no ha tenido éxito. No sería el único caso. Nuestra bella geografía ha cautivado de por vida a infinidad de extranjeros valiosos de los que no hemos sabido aprender y sacar provecho. Al parecer, preferimos conservar con orgullo nuestra cómoda condición de cambas sencillos.

Renato Estrada 
en la galería de Los Tajibos
"Cosmovisión" (detalle). Óleo de Estrada
  Si algo distingue a la pintura boliviana es el uso generoso y sin complejos de los colores vivos y primarios. Esto que algunas veces desemboca en cierta ingenuidad que se hereda de la artesanía nacional, en Estrada adquiere una fuerza telúrica y universal que además de las emociones, despierta las sensaciones del viaje galáctico que nos permite sentir nuestra trascendencia universal desde la profundidad de nuestra raíz natural.
  Formas que resultan de la espátula gruesa y rápida, sugieren poblados rurales coloreados por una visión apasionada y una imaginación brumosa. La arquitectura parece flotar entre paños que evocan cataratas apacibles que con infinita lentitud se dirigen al centro de la tierra, mientras en oposición, la redondez de un sol que disputa el color con la atmósfera sanguínea, se eleva dominante y conciliador. 
  Renato Estrada Lozano, artista plástico y arquitecto potosino, estudió en la Academia de Bellas Artes Universidad Mayor T. Frías de Potosí, la Normal Superior de Sucre y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba. Realizó exposiciones individuales y colectivas  en casi todos los departamentos del país y también en Argentina, Estados Unidos y España. Entre 1969 y 2007 obtuvo premios y distinciones de diversas instituciones artísticas y universitarias de Bolivia. Sus obras están presentes en exposiciones permanentes en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Sucre, la Casa de la Moneda de Potosí, el Museo de Arte Antonio Paredes Candía de El Alto y muchos de sus trabajos se hallan en colecciones particulares en Bolivia y el exterior.
  La pintura boliviana está plagada de excelencias técnicas y elocuentes propuestas de legiones de pintores que buscan nuestra imagen nacional. pero “El Renato” ha conseguido su propósito con una contundencia anímica incomparable y con el desarrollo de un estilo único. Su paso por Santa Cruz pudo pasar inadvertido por muchos, pero nos deja la certidumbre de haber presenciado un espectáculo brillante y profundo.  

domingo, 8 de mayo de 2011

OVACIÓN 052 Pablo Uriarte - Silencios

PABLO URIARTE
CALIDAD MUSICAL "MADE IN" SANTA CRUZ
Con una educación musical básica íntegramente adquirida en Santa Cruz y actualmente asistiendo a cursos especializados en Argentina, este guitarrista se presenta como una verdadera promesa de gran calidad

  Pablo Uriarte es otro joven músico de nivel profesional que resulta de la formación que desde 1996 recibió del Instituto de Bellas Artes, el profesor Luis Valdez y el guitarrista Piraí Vaca. A partir de 2005 realiza estudios superiores de guitarra en la Argentina y con ese bagaje educativo se presentó en el teatro de la AECID para interpretar un concierto con música del repertorio clásico de la guitarra.
  La figura artística de Pablo hay que evaluarla desde dos ópticas diferentes: La primera, el hecho de que toda su formación básica se realizó en Santa Cruz y reclama el gran mérito de haberle dotado de una técnica y una capacidad expresiva verdaderamente profesionales. Pablo toca en la guitarra partituras con altos niveles de dificultad entregando a su público versiones de incuestionable valor, sobre todo cuando se le escucha interpretar  los Aires Indios de Caba que en adaptación para la guitarra de Piraí Vaca y con el talento del guitarrista, adquieren dimensiones de nostalgia telúrica todavía más marcada que las de su versión original para piano. Las piezas de Bach, Haendel, Tárrega y los otros compositores escogidos para el programa, nos llegan también en muy grata versión. Sin dudas, escuchar a un guitarrista boliviano interpretando esa música es algo que hay que aplaudir con entusiasmo y esperanza.
  La segunda e inevitable óptica apunta a lo que está faltando y debe llegar. A lo largo del concierto, Pablo se encuentra luchando con la dificultad técnica de lo que toca. Por momentos vence Pablo, pero por momentos no. Muchas notas no salen con la pureza deseada y hay pasajes que olvida. Esto ocupa su energía y atención constante para resolver sus dilemas técnicos y no le permite soltarse en la aventura de volar con la música para visitar con propiedad los parajes emotivos que sugiere.
  Pablo Uriarte tiene potencial para llegar muy alto. Ojalá lo consiga.

SILENCIOS EN LA AECID
Bajo la dirección de Christian Castillo, El Baúl Teatro presentó “Silencios, palabras que duelen”


  La obra es el resultado de un experimento financiado por la AECID y que incluyó talleres de teatro, entrevistas y encuentros con mujeres de diferentes zonas de Santa Cruz.  
 El libreto, estructuralmente, es un ”collage” de escenas cuya secuencia no es narrativa; se asemeja más a una relación de situaciones observadas por el ojo analítico de un sociólogo o de un psicólogo que no profundiza en las causas y efectos de las contradicciones existenciales que describe. En concordancia con este talante, los parlamentos son meramente enunciativos. No aparece entonces, en los diálogos, el encanto, la gracia, el misterio y la fascinación que el genio de un artista confiere al más sencillo y coloquial dilema de la vida, que es el terreno que explora esta propuesta de “El Baúl”. 
  Mary Carmen Monje, Judith Galdámez, Mariana Bredow y Berenice de la Cruz, las cuatro damas protagonistas, a quienes hay que aplaudir su determinación por dedicar esfuerzos al arte de la actuación, el canto y la danza, lucen hasta ahora un nivel de incipiente calidad en esas tres especialidades. Tal vez su destreza más pulida sea la desenvoltura y la fluidez de su desempeño escénico, pero en general dejan la impresión de que estamos ante actrices en proceso de formación. 
 La escenografía, conceptual y sencilla; el diseño de luces austero pero eficiente y la creación de una banda sonora interactiva con lo que acontece en el escenario y que presenta detalles agradables como la inserción de Gladys Moreno entre sonoridades de africano exotismo, son el ropaje que viste a esta oferta teatral que entretiene y divierte a un público cruceño que responde llenando la sala con su siempre disponible y abundante risa, su curiosidad, pero sobre todo con su militante y muy agradecida presencia.

domingo, 1 de mayo de 2011

OVACIÓN 051 Coral Nova - Ejti Stih

CORAL NOVA
Estrenó la Pasión de Moxos
En la iglesia Luterana de la ciudad de La Paz se estrenaron la Pasión de Moxos y dos Salmos de Semana Santa provenientes del Archivo Misional de Moxos. Las obras salen a la luz por el trabajo de transcripción del musicólogo Piotr Nawrot.

  Uno de los escasos acontecimientos musicales que en íntima relación con el espíritu de la Semana Santa tuvo lugar en nuestro país, fue el concierto ofrecido por Coral Nova que Bajo la dirección de Ramiro Soriano Arce, contó con la participación de la Orquesta de Cámara de La Paz y los cantantes solistas Sofía Ayala, Mariela Jordán, Rodrigo Alcoreza, José Luis Duarte y Martin Küenzi.
  En la última década, Coral Nova tuvo protagonismo principal en el estreno y la difusión de innumerables piezas del repertorio renacentisa y barroco provenientes del Archivo Nacional de Sucre y del Archivo Musical de Chiquitos. Esta labor se llevó a cabo en estrecha colaboración con el conocido investigador, Piotr Nawrot, que proporciona al coro las partituras que produce en su incansable y ya prolífica labor de sacar del anonimato este tesoro musical.
  En 1979, cuando muy pocos en Bolivia mostraban interés por la música sacra que conservaban distintos templos y catedrales del país, Coral Nova presentó en concierto y grabó en un disco llamado “Reseña”, con un programa de piezas de la época transcriptas por Carlos Seoane. Desde esa fecha, hasta el presente, Coral Nova ha participado en la presentación y grabación de decenas de obras contenidas en 9 CDs. Esto constituye al grupo en uno de los conjuntos pioneros que más y mejor ha contribuido con la difusión de nuestras colecciones de manuscritos de música misional y catedralicia. 
  Dice Piotr Nawrot sobre las obras que motivan este comentario: “la música aquí incluida es funcional. Ha sido compuesta para formar parte de las celebraciones litúrgicas de la Iglesia. Su éxito pudo medirse a partir de su capacidad de dirigir las mentes y los corazones a Dios
  La totalidad de los coros bolivianos existe y trabaja sobre la base de la participación no remunerada de sus cantantes y en muchos casos de sus directores también. Coral Nova no es la excepción. Ante la evidencia de que grupos como éste, por años han cultivado con verdadera vocación y mucha calidad artística el género y ante la manifiesta crisis de valores y contenidos estéticos y espirituales que atraviesa la música actualmente practicada en la Iglesia Católica; sería tal vez buena idea que las autoridades de la Comisión de Liturgia organizaran, con la participación debidamente contratada de estos profesionales, un plan para crear y difundir una nueva música Sacra boliviana, fundamentada en el majestuoso espíritu litúrgico y estético que posee la música sacra del pasado brillante de nuestras Catedrales y Misiones. Esto tendría, entre otros, dos efectos benéficos: Sustentar el estupendo trabajo de grupos como Coral Nova y llevar a las iglesias, sonoridades poéticas y musicales de sólidas raíces, que se aproximen más a la noción de dirigir las mentes y los corazones a Dios.

Ejti Stih
Pintora prestigiosa, realiza valioso trabajo de logística
Ejti Stih.
Directora de la Manzana Uno
La labor artística que Ejti Stih viene desarrollando en Santa Cruz  desde 1982, le ha valido un merecido prestigio que se ha extendido por todo el país. Poco puede agregarse a la valoración excelente que su pintura despierta en los entendidos y que el público refleja mostrando su necesidad de llevarse a casa, como tesoro personal, una o varias de sus pinturas. 
  Esta vez no nos referiremos a Ejti como pintora. Es porque desde hace un tiempo, junto a Juan Bustillos y mediante convenio con el Gobierno Municipal, planifica y dirige la logística de la Manzana Uno, el espacio que por excelencia permite a los artistas locales llegar al conjunto masivo del público cruceño. 
  Este trabajo realizado en forma voluntaria, sin remuneración, implica asumir la responsabilidad de varias cosas: gestionar recursos ante empresas e instituciones, montar exposiciones, disponer de espacios en sus propias casas para depósito de obras, usar paneles propios para colgar cuadros, usar marcos y vidrios propios; y como si lo anterior fuese poco, deben también disponer de sus propias movilidades y su combustible para el traslado de las obras y de sus autores.
  Ejti y Juan han constituido una asociación civil sin fines de lucro que es el marco legal que rige su trabajo. El Municipio aporta con el sueldo de dos guardias y una contribución de $us. 10 mensuales que deben financiar el Club de Amigos de la Manzana.
  En oportunidad de asistir a la inauguración de una exposición en la Manzana, me llamó la atención la manera profesional con que todos los elementos habían sido dispuestos. Los paneles ubicados en sitio y forma inmejorable, el color del fondo escogido de manera que resalte la obra expuesta y la iluminación diseñada y realizada  con el cuidado que sólo se ve en los museos importantes del mundo. Gran contraste con la informalidad que hasta hace no mucho, dominaba este importante aspecto artístico en nuestro medio. Evidentemente Ejti Stih y Juan Bustillos saben lo que hacen y sorprenden los estupendos resultados que consiguen prácticamente con su esfuerzo personal y muy poco más.
  Desde acá y con gran contento les concedemos nuestra Ovación.

domingo, 24 de abril de 2011

OVACIÓN 049 Diálogos - El Desamor

DIÁLOGOS SOBRE NIJINSKY
Un concepto que se expresa “en lenguas”
En las postrimerías del VII Festival de Teatro se escenificó una “Danza Aérea” que nos dejó incógnitas varias. El concepto de Marcelo Zamora fue interpretado por dos bailarines del grupo Virtual Companhia Dança de Brasil.

  El espectáculo escenificado por Virtual Companhia de Dança, se construye sobre tres fundamentos: la música de Debussy, la coreografía de Mário Nascimento y el legado de Nijinsky. 
  “El Mar” y “Preludio para el Atardecer de un Fauno” de Debussy, son obras que poseen en sí mismas argumentos intelectuales y estéticos suficientes para cautivar la atención y colmar las expectativas de la más exigente audiencia. Sus riquísimos recursos orquestales plantean infinidad de imágenes y sensaciones que ocurren y transcurren según una secuencia concebida por el compositor y hecha explícita en la partitura. 
  Si alguien reclama una creación artística, una coreografía en este caso, sobre cualquier obra musical, se esperan concordancias ineludibles en tres aspectos: el ritmo o pulso musical, que deviene en lo que algunos entienden como danza; el estado de ánimo que da carácter al conjunto expresivo y el lenguaje de expresión corporal, individual y de conjunto, que es precisamente lo que representa la visión del coreógrafo.
  De propuestas de vanguardia como la de Nascimento no hay que esperar concordancias rítmicas, porque al parecer el tema les merece atención ninguna. Quedamos entonces obligados a dislocar el oído de la vista. A excepción de algunos instantes de la segunda parte basada en el Preludio, que sugiere cierta sensación poética, tampoco se encuentran concordancias anímicas, o éstas están herméticamente ocultas. Los bailarines parecen estar profundamente ensimismados, en éxtasis, pero ausentes de la atmósfera que habita y colma la música. Otra dislocación obligada: la mente y el espíritu, de la vista y el oído. Nos queda la estética que brota del cuerpo humano en las posiciones y disposiciones que ha elegido el coreógrafo para decirnos lo suyo y aquí se presenta la figura y la estética de Nijinsky. Al inicio es muy novedosa y sugerente. Deja constancia de que el cuerpo humano es una inagotable fuente de figuraciones que tocan nuestras fibras más atávicas; pero pronto la propuesta de Nascimento se torna repetitiva y así se pierde el último hilo que pudo atarnos con coherencia al espectáculo. 
  Valorar la buena factura de la escenografía y la iluminación y el comprometido desempeño de Cerilo y Castelo Branco es tarea que pierde relevancia en medio de la confusión que generó y dominó el concepto creativo.
  Julio Cortázar dice de Nijinsky: “en este teatro donde una vez el grandísimo cronopio Nijinsky descubrió que en el aire hay columpios secretos y escaleras que llevan a la alegría". Con mucho esfuerzo acá podría vislumbrarse columpios, pero la alegría fue sepultada debajo de una severidad doctoral sin alternativas y un estado de ánimo incapaz de abandonar la pesadumbre, única sensación que transmite el montaje. 
  Los miembros de algunas sectas religiosas afirman hablar “en lenguas”, una forma de expresar un privilegiado y exclusivo diálogo con Dios mismo. En el fondo, no parece ser más que unas pocas sílabas repetidas con unción teatral y autoridad mística, pero que solamente son comprensibles para quienes las imaginan y las dicen y tal vez para sus impresionables acólitos. Esa es la sensación que queda luego de presenciar estos Diálogos sobre Nijinsky. 

EL DESAMOR
Aporte prometedor a la comedia boliviana
Jorge Arturo Lora y Daniel pérez
  Óscar Barbery ha incursionado en la comedia, apoyado en su breve pero reconocida experiencia como dramaturgo y nos ofrece un ameno monólogo. Barbery  explora esta vez en el humor y la desazón que subyacen en la experiencia del enamoramiento. “El Desamor” es una mirada, o más bien, una sonrisa a las alegrías y penurias que presenta toda relación de amores. Tal vez la necesidad de hacer reír no ha permitido un acercamiento más sutil a ese controvertido mundo. 
  Jorge Arturo Lora es un actor con oficio. Enfrenta el personaje haciendo hincapié en los estados de ánimo que traza el libreto. Lo que distingue el chiste de la comedia, es la habilidad del actor de ocultar las emociones que generan la situación graciosa. Si la emocionalidad es más bien exagerada, se arrancará la carcajada fácil del público pero el propósito queda alejado del humor que el buen comediante sólo insinúa.
  Daniel Pérez aporta con su calidad de buen guitarrista y contribuye con detalles ajenos al programa, que suenan casi por casualidad para agregar humor inteligente a la representación.  
  Se festeja la contribución de Óscar Barbery a la comedia boliviana y se espera que se repita. Necesitamos enriquecer nuestro acervo y los cultores del género necesitan la constancia que les permita afinar destrezas y la experiencia que les permita pulir argumentos.

sábado, 16 de abril de 2011

OVACIÓN 049 Between - Lucho Mejía

BETWEEN
Breve Crónica de una aventura teatral

En el marco del VIII Festival Internacional de Teatro organizado por APAC, compartieron el escenario del colegio Eagles, la holandesa Boukje Schweigman, el japonés Kenzo Kusuda y Vidanza de Bolivia.
  Una luz extremadamente tenue, permite escasamente notar que en un punto del escenario se halla un vapor que late cambiando lentamente sus formas. A medida que la luz aumenta su intensidad, puede distinguirse brazos, piernas y troncos, aunque es imposible definir un cuerpo completo. Ya con iluminación que devuelve a los ojos su capacidad de discernimiento, aparecen definidas las figuras corpóreas de un grupo de personas y muñecos que se retuercen entremezclados, como si hubieran sido atrapados por un pegamento gelatinoso que impide su libre accionar. El cuadro evoluciona con lentitud viscosa mientras se escucha una suave y monótona música interpretada por violines que prefieren el pizzicato.  
  Una dama tiene en su cabeza la mano derecha de un gnomo oriental de expresión impasible que con los suaves y metódicos movimientos de un samurai la posee. Ella se sacude violentamente para liberarse pero no lo consigue. La mano penetra en su boca arrancándole jadeos y gemidos. El cúmulo informe de cuerpos la engulle. El dominador queda vencido, inerte. Un muñeco terminó acostado sobre él.
  Los cuerpos, sentados en el piso experimentan temblores y estertores. 
  Una explosión de música estremece los tímpanos y dispara el ritmo cardíaco, mientras luces muy intensas parpadean dando la ilusión óptica de que las figuras en el escenario se desplazan en rápidas escenas congeladas; los cuerpos flotan, aparecen y desaparecen, siempre impasibles, alineados como vigías expectantes e inmóviles. 
  La luz intensa se dispara sobre los ojos del público que enceguecido no nota que el grupo ha invadido la platea trepando sobre las butacas. Se retuercen y restregan con sus ocupantes. Percusiones y sintetizadores suenan ahora, muy fuerte y con ritmo acelerado. 
  Totus est.

Lucho Mejía en Lorca

Foto de Andrés Unterladstaetter

 Lucho Mejía nació en La Paz en épocas en que dedicarse a la música obedecía a dos posibles propósitos: Tomarla como un oficio para ganarse la vida sin más requerimientos que los que se exige a un empleado público, o ceder al irresistible atractivo que este arte ejerce en un espíritu sensible.
 A su padre, que tocaba la mandolina en una estudiantina, le resultaba natural verlo inclinarse por la música, pero a su madre, con la visión pragmática que con razón tienen de la vida las mujeres, la cuestión le parecía inadmisible y no dudaba en mostrar su desaprobación con contundencia.    
 Lucho terminó dedicando su vida a la trompeta tanto para ganarse el sustento, como para dar curso a su evidente potencial. No tuvo la oportunidad de estudiar formalmente el instrumento y tuvo que echar mano de su intuición para convertirse en uno de los más destacados trompetistas bolivianos.
 En Bolivia, hasta hace poco, el músico era considerado como un simple aditamento para alegrar la jarana alcohólica. Lucho debió aceptar esa triste realidad y enfrentarla con la dignidad de quien ejerce su oficio para ganarse la vida. Pero nunca olvidó el espíritu intensamente sensible que lo indujo en la juventud a abrazar la riesgosa causa. Entre bandas militares y grupos de animación de ágapes varios, que tuvo que integrar, encontró lugar para la práctica y la creación serias.
 Lucho Mejía está en estos días tocando en Lorca y es imposible no notar su gran calidad artística. Ha aceptado el reto de preparar un concierto con lo mejor de su repertorio para que en Santa Cruz tengamos la oportunidad de disfrutarlo en todo su esplendor. También ha aceptado recapitular sobre la gran cantidad de trabajos de orquestación que hizo a lo largo de su vida para dejar su legado.

sábado, 9 de abril de 2011

OVACIÓN 048 Orquesta Municipal - Sin Líneas en el Mapa

ORQUESTA MUNICIPAL
UNA SABROSA EXPERIENCIA MUSICAL
Un selecto grupo de jóvenes músicos profesionales que llegan de todos los confines del país convocados por un liderazgo inteligente, entregó al público cruceño un interesante programa que terminó convirtiéndose en la más grata y sabrosa experiencia musical.
  Un público mayoritariamente juvenil que colmaba el aforo del teatro de la Casa de la Cultura disfrutó y aplaudió entusiasmado la presentación de la Orquesta Municipal. Este éxito de audiencia resulta de la extraordinaria comunicación que consigue este conjunto que además de su excelente calidad interpretativa comprobada en la primera parte clásica de su programa, ofrece una serie de piezas populares llenas de aromas y sabores afines a nuestro paladar cruceño. El público goza y festeja y ese es el fundamento del éxito de todo emprendimiento artístico. Pero para que éste sea completo y no sólo un producto complaciente pero vacío de contenidos, necesita ofrecer también, algunos atributos que la Orquesta Municipal trabaja con esmero y profesionalidad.
   A lo largo de todo el concierto, los jóvenes músicos de la Orquesta Municipal tocan sus partes con propiedad técnica, sin pifias. Esta cualidad es muy poco común en las orquestas bolivianas. Tocan una música para la que como individuos y como conjunto están técnicamente capacitados. Una vez salvada esta primera e ineludible condición de calidad, exploran el matiz, el fraseo, los acentos y la elocuencia musical para incorporarlos en las versiones que nos ofrecen. Eso es de agradecer y festejar. 
  Su desempeño se desarrolla entonces sin sobresaltos, permitiendo a todos, legos y entendidos, sentir y soñar con su música.
  La presencia de Tingo Vincenti fue un episodio sobresaliente del concierto, pero hay que reclamarle que nos queda debiendo la oportunidad de escucharlo sin micrófono, porque ese artilugio no era necesario en la sala y en lugar de contribuir, restó brillo a su amable presencia, en función del complemento acústico con la orquesta, que es tema muy delicado y no fue bien resuelto.
  Un grupo orquestal como este, tiene la obligación cívica de ocuparse de la música boliviana y así lo hace, aunque hasta el momento, con altibajos de calidad, no hemos podido escuchar propuestas consistentes en el tratamiento de sus arreglos orquestales.
  Hay que destacar la figura de Adriana Inturias que pasa inadvertida, pero que muestra gran profesionalidad en el piano. Adriana nos queda también debiendo un concierto en el que pueda lucir sus condiciones técnicas y su sensibilidad interpretativa, en el marco de las virtudes de todo el conjunto
  La Orquesta Municipal ha sido merecidamente aplaudida. Desde esta página, con la alegría compartida, nos cabe hacerles llegar también nuestra ovación.

“SIN LÍNEAS EN EL MAPA” 
canta y argumenta
Luz María Carriquiry y Eulogio Moros.
Integrantes del dúo “Sin líneas en el mapa”.
 
  “Hay Locuras” es el nombre del espectáculo que el dúo “Sin Líneas en el Mapa” conformado por Luz María Carriquiry, peruana y Eulogio Moros, Venezolano, presentó en el acogedor escenario alterno de la Agencia de Cooperación Española.
En su peculiar velada, el dúo ofrece calidades vocales gratas que acompañan con varios instrumentos de cuerda y percusión. Canta algunas piezas del acervo popular latinoamericano, pero argumenta en la mayor parte de su programa, con creaciones propias y ajenas.   
  La música se utiliza para diversos fines: el más prosaico, vender algo. Sirve también para captar y capitalizar adeptos religiosos, estimular sentimientos patrióticos y promover ideología de todos los colores. El poder de comunicación y penetración que tiene la música, hace que sea casi imposible conservarla aséptica y eso es algo que todos sabemos. Pero vale la pena reflexionar un poco al respecto.   
  Argumentaron los grandes compositores con el monumental misticismo de la gran música sacra cristiana. Argumentó Chopin con sus arrebatadas Polonesas nacionalistas así como hizo Rouget de Lisle con la majestuosa Marsellesa. Argumentó Wagner con la mitología germánica y Hitler la enturbió. Argumentó Shostakovich en contra de Stalin. Argumentó Luis Advis con sus bellas y chilenas cantatas socialistas. Argumentó Caetano Veloso con la cordial magia de la Bossa Nova. Argumentaron Viloeta Parra, Quilapayún, Inti Illimani, Mercedes Sosa y Piero con su amable pero incisiva denuncia social y hasta la Coca Cola argumentó con gracia emotiva en algunas navidades del pasado. Nadie que tenga un poco de sensibilidad puede descalificar música alguna por el contenido de su argumentación. Pero el argumento, sea de la tonalidad comercial, religiosa o ideológica que sea, cuando se presenta sin inteligencia, calidad musical ni poética, no vale. Termina siendo una insípida folletería de propaganda.
  “Sin líneas en el mapa” cede a la tentación de argumentar. Su causa es seguramente compartida por muchos y su contenido puede ser válido, eso no se discute. Pero queda claro que el dúo no se ocupa con el mismo esmero de vendernos música y poesía de calidad.

domingo, 3 de abril de 2011

OVACIÓN 047 • Teatro de Papel - Richard Dobbs



Malena Orías



Trae el teatro de Papel



El Teatro de Papel es traído a Santa Cruz con todo su bagaje de ingenuidad infantil, creatividad plástica y mecánica y la enorme ilusión de quedarse entre nosotros.



  La silueta apenas perceptible de la artista que manipula las pequeñas figuras de papel dentro de un minúsculo escenario, es lo único que nos separa del realismo de un drama o una comedia que se desarrolla con todos los rasgos del teatro “de verdad”.


  Escenografías realizadas con maestría por diestros diseñadores; iluminación que compite tecnológicamente con la de un teatro formal y nos recuerdan los increíbles recursos que desarrollaron los teatreros de siglos pasados; una serie de aparejos ingeniosos y simplísimos que dan movimiento a las diminutas figuras hasta conseguir convencernos de su indiscutible naturalidad y estimular las mentes sensibles a los secretos de la mecánica y finalmente el desarrollo de un vasto repertorio de obras creadas por dramaturgos profesionales y aficionados, son algunos de los atributos que  han elevado al adorable Teatro de Papel, al rango del arte más serio.
  Nacido en Inglaterra a mediados del siglo XIX, el Teatro de Papel rápidamente se difundió en Europa captando el interés y la dedicación vitalicia de un enorme número de personas que en la actualidad se congregan en asociaciones nacionales en Alemania, Francia, Dinamarca y otros países que anualmente se encuentran en el Festival Internacional del teatro de Papel con miles de asistentes y tantas otras propuestas e innovaciones.
  A pesar de su ya larga historia, el Teatro de Papel es algo nuevo en nuestro país. Recuerdo con nostalgia los animados relatos de Gustavo Navarre que en La Paz, hacen muchos años y en sociedad con Jaime Virreyra, había montado óperas completas con pequeñas figuras de cartón que manipulaban al son de las oberturas, las arias y los coros registrados en discos de vinilo. Es la única referencia que nos queda a la mano, y que de alguna manera puede asociarse con la tradición de las Alasitas, las de antes, que ponían ante el asombro de los niños, toda clase de figurillas artesanales inspiradas en el imaginario popular. Estos terrenos de creatividad y una amable visión de la vida son los que transita el teatro de papel.
  Malena Orías, una sensible dama chuquisaqueña que pisó los escenarios teatrales y ha residido en Dinamarca los últimos años, trae este incomparable arte a Bolivia y lo hace como un Ekeko que carga la abundancia de decenas de pequeños escenarios de cartón, dibujos, siluetas de papel, foquitos, alambritos y sobre todo la quimera de hacer que se convierta en un habitante más en nuestra urbe artística y cultural.

Richard Dobbs
“Un verdadero Paganini del contrabajo”.
Así definió la crítica especializada a este concertista.

Richard Dobbs
  Richard Dobbs Hartshorne miembro de muchas orquestas y grupos de cámara de reputación internacional, regresa a Bolivia luego de cuarenta años de ausencia. En los setentas fue primer contrabajista de la Orquesta Sinfónica Nacional. A muchos de los jóvenes de entonces nos impresionaron sus barbas proféticas y su pasión por el contrabajo. Junto a una apreciable cantidad de profesionales extranjeros que llegaron a la orquesta como parte de un plan internacional de cooperación, Dobbs fue parte de uno de los momentos más sobresalientes de la música sinfónica en Bolivia que fascinaron al público y estimularon a decenas de jóvenes a estudiar algún instrumento.
  A lo largo de su brillante carrera, Dobbs ha desarrollado un amplio dominio del repertorio clásico especializándose en la música de Bach y Brahms de quienes ha grabado con su contrabajo, composiciones originalmente escritas para violoncello. 
  En esta breve gira por nuestro país que lo llevará a la Bachfest de Cochabamba y a varios escenarios de La Paz, Dobbs tocará las seis Suites para violoncello solo de Johan Sebastian Bach, así como composiciones propias de carácter humorístico que le han significado gran admiración en sus presentaciones en distintos escenarios del mundo.